Artículo 25.- Cuando la ley conceda al juzgador la facultad de decidir discrecionalmente, su resolución deberá:
I.- Estar fundada y motivada;
II.- No contrariar las constancias de autos;
III.- Deducirse lógicamente de los hechos y leyes que le sirvan de antecedentes; y
IV.- Tender a la realización del fin de la ley aplicable.