Artículo 113.- El dueño de un animal pagará el daño causado por éste, si no probare alguna de estas circunstancias: l.- Que lo guardaba y vigilaba con el cuidado necesario;
II.- Que el animal fue provocado;
III.- Que hubo imprudencia por parte del ofendido; y
IV.- Que el hecho resulte de caso fortuito o de fuerza mayor.