Artículo 163.- Son impedimentos para celebrar el matrimonio:
I.- La falta de edad requerida por la ley, si ésta no ha sido dispensada;
II.- La falta de consentimiento del que, o los que, ejerzan la patria potestad, del tutor o del Juez, en sus respectivos casos;
III.- El parentesco de consanguinidad legítima o natural, sin limitación de grado en la línea recta ascendente o descendente. En la línea colateral igual, el impedimento se extiende a los hermanos, medios hermanos y primos hermanos. En la colateral desigual, el impedimento se aplica solamente a los tíos y sobrinos, siempre que estén en el tercer grado y no hayan obtenido dispensa;
IV.- El parentesco de afinidad en línea recta sin limitación alguna, habido entre los contrayentes;
V.- El parentesco por adopción existente o habido entre los contrayentes, o con sus ascendientes y descendientes;
VI.- El adulterio judicialmente comprobado, habido entre las personas que pretendan contraer matrimonio;
VII.- El atentado contra la vida de uno de los cónyuges, para contraer matrimonio con el que quede viudo;
VIII.- La fuerza o miedo graves. En caso de rapto, subsiste el impedimento entre el raptor y la raptada, mientras ésta no sea restituida a lugar seguro, donde libremente pueda manifestar su voluntad;
IX.- La impotencia incurable para la cópula, salvo cuando exista por causa de la edad o cuando por otra diversa causa sea conocida por ambos contrayentes, el síndrome de inmunodeficiencia adquirida y cualquier otra enfermedad crónica e incurable, que sea, además, contagiosa o hereditaria;
X.- La enajenación mental incurable, el idiotismo y la imbecilidad; y
XI.- El matrimonio subsistente con persona distinta de aquélla con la que se pretende contraer.