Artículo 230 .- Los socios administradores ejercerán las facultades que fueren necesarias al giro y desarrollo de los negocios que formen el objeto de la sociedad; pero, salvo convenio en contrario, necesitan autorización expresa de los otros socios:
I. Para enajenar los bienes de la sociedad, si ésta no se ha constituido con ese objeto;
II. Para pignorarlos, hipotecarlos o gravarlos con cualquier otro derecho real; y
III. Para tomar capitales prestados.