ARTÍCULO 3086.-
Cuándo no procede ni el orden ni la excusión
Ni el orden ni la excusión procede:
I.- Cuando el fiador renunció expresamente a ellos, en los casos permitidos por la ley;
II.- Cuando el fiador se obligó solidariamente con el deudor;
III.- En los casos de concurso o de insolvencia probada del deudor;
IV.- Cuando el deudor no puede ser judicialmente demandado dentro del territorio del Estado;
V.- Cuando el negocio para que se prestó la fianza sea propio del fiador;
VI.- Cuando se ignore el paradero del deudor, siempre que llamado éste por edictos no comparezca ni tenga bienes embargables en el lugar donde deba cumplirse la obligación; y
VII.- Cuando la fianza sea legal o judicial.