ARTICULO 1862
El dueño de un animal pagará el daño causado por éste, si no probare alguna de estas circunstancias:
I.-Que lo guardaba y vigilaba con cuidado necesario;
II.-Que el animal fue provocado;
III.-Que hubo imprudencia por parte del ofendido;
IV.-Que el hecho resulte de caso fortuito o de fuerza mayor.