Artículo 2425.- El arrendamiento podrá terminar:
I. Por haberse cumplido el plazo fijado en el contrato o por la ley, o por estar satisfecho el objeto para el que el bien fue arrendado;
II. Por convenio expreso;
III. Por nulidad;
IV. Por rescisión;
V. Por confusión;
VI. Por pérdida o destrucción total del bien arrendado, por caso fortuito o fuerza mayor;
VII. Por expropiación por causa de utilidad pública del bien arrendado; y
VIII. Por evicción del bien dado en arrendamiento.