ARTÍCULO 485.- Las obligaciones sujetas a condición suspensiva o a plazo no serán ejecutivas sino cuando aquella o éste se hayan cumplido, o bien:
I.- Cuando el obligado impidiese voluntariamente su cumplimiento;
II.- Cuando después de contraída la obligación, resultare insolvente, salvo que garantice la deuda;
III.- Cuando no otorgue al acreedor las garantías a que estuviese comprometido; y,
IV.- Cuando por actos propios hubiese disminuido aquellas garantías después de establecidas, y cuando por caso fortuito desaparecieren, a menos que sean inmediatamente sustituidas por otras igualmente seguras.